ESPLENDOR Y DECADENCIA DE LAS OLIGARQUIAS
CONVERSAS DE CUENCA Y GUADALAJARA
(SS. XV Y XVI)

El proceso que vamos a explicar constituyó, a pesar del relativamente escaso número de personas que lo protagonizaron, uno de los grandes episodios de la historia social castellana. Proceso que, desde muy temprano, apareci- rodeado por la bruma del mito, aunque fuese en formulaciones bien prosaicas, como los rumores maldicentes sobre la abuela jud'a de tal regidor o sobre las supuestas evidencias que se desprend'an de la nariz aguileña de aquel mercader: todavía a comienzos del siglo XVII, había jueces que describían a un testigo diciendo "que tiene traza de judío" .

Los propios protagonistas contribuyeron más que nadie a la deformación del pasado: estuvieron cerca de 300 a-os falsificando y destruyendo documentos; y lo hicieron con tal eficacia, que reconstruir el devenir de las familias conversas enquistadas en las oligarqu'as locales, las que s-lo ocasionalmente cayeron en las redes de la Inquisici-n, resulta realmente dificultoso. Los documentos originales prácticamente habían desaparecido para finales del siglo XVI. Algunos simplemente habían sido robados y destruidos, otros, los más, falsificados; por otro lado, la práctica de renunciar a los apellidos paternos en favor de los de un pariente con cierto renombre o, simplemente, por un apellido rimbombante, hace imposible tener grandes certezas sobre las relaciones de parentesco. Buena parte de lo que se sab'a en los siglos XVI y XVII de las familias de origen converso procedía de rumores transmitidos oralmente, como lo explicaba un regidor de Guadalajara: "Todos, sentados por las noches al fuego, jugando al ajedrez o los cientos, se hablan de la buena o mala reputación de cada cual" . Como cabía esperar, el pasado aparec'a deformado por las rencillas familiares y, en cualquier caso, simplificado hasta el nivel la coplilla que les cantaban en Guadalajara y Cuenca a los condes de Priego: "De hijos y nietos de Aldonza García, líbrenos Dios y Santa María" ; u otra, contemporánea, sobre los orígenes de una familia riojana: "A ti te digo, Miguel, hijo de Diego Moreno y nieto de don Bueno, que yace en el moscatel".

De todos modos, no es el objetivo de este trabajo explicar cómo se construyó el mito de los orígenes jud'os, sino intentar explicar los or'genes de todo este proceso. La marginaci-n-destrucci-n de las comunidades jud'as primero y de las conversas m‡s tarde, amŽn de la existencia de otros factores, tuvo una motivaci-n tambiŽn socio-pol'tica: estas comunidades significaban un peligro real en algunas ciudades, entendiendo por peligro que habían sido capaces de acceder a los órganos de poder y estaban, en algunos casos, en trance de monopolizarlos, a costa, por supuesto, del resto de la élite local, sobre todo de los hidalgos urbanos, que se veían excluidos. En el fondo, era un problema de competencia política entre diversos sectores de la élite local, en el que el antisemitismo y las argumentaciones religiosas actuaban como soporte legitimador de la exclusión de estas familias, al criminalizarlas en su conjunto y convertir su presencia en cualquier órgano de poder en un hehco moralmente intolerable.

Las dos ciudades que he escogido tienen en común la abultada presencia de conversos en su oligarquía municipal a finales del siglo XV. En Cuenca los motivos son obvios: se trataba de una de las ciudades castellanas con mayor presencia jud'a Ñen 1290 ocupaba la cuarta posici-n en Castilla— y presentaba una situación socio-económica, con un sector industrial y mercantil muy desarrollado, que facilitaba el enriquecimiento de estas familias. Guadalajara tenía una comunidad hebrea modesta, pero contaba con la presencia casi permanente de los Mendoza, con amplias posesiones se-oriales en su entorno rural desde el siglo XIV, y entre sus servidores más íntimos había siempre un elevado número de conversos, nacidos fuera de la ciudad, pero que terminaron radicándose en ella al cobijo de la Casa Ducal.

Las diferencias en el volumen de población judía entre unas y otras poblaciones tienen importancia, pero no tanta como podría suponerse. En realidad, las relaciones económicas y de parentesco que se establecían entre las familias ricas, unidas a la práctica del cambio de domicilio, muy habitual entre los conversos que pretendían ocultar su origen, hace que los principales linajes estén presentes en todos o casi todos los núcleos urbanos importantes de la región: Toledo, Alcalá de Henares, Madrid, Cuenca, Guadalajara y, en menor medida, Hita, Huete, Moya y algunas otras poblaciones de se-or'o en las que, con el apoyo de la nobleza, era f‡cil falsificar las genealog'as. Era casi excepcional que, desde finales del siglo XV, cuando la Inquisici-n empieza a actuar, una familia conversa de alto nivel pol'tico o económico permaneciera m‡s de dos o tres generaciones en la misma poblaci-n.

Por este motivo, más que de los conversos de tal o cual ciudad, cabe hablar de una serie de familias con ramificaciones por toda la región. El método más apropiado para estudiarlas, por este motivo, parece ser la prosopografía, aunque haya que tener cuidado para no descontextualizar el comportamiento de cada linaje.

I.- EL "PELIGRO" CONVERSO EN EL SIGLO XV

Judíos y conversos habían estado presentes en la Corte de los reyes castellanos desde fechas muy tempranas, normalmente, como es sabido, ejerciendo cargos de tipo financiero ÑContadores, Tesoreros, arrendadores de impuestos, prestamistas, etc.Ñ. Su presencia en la Corte levant- siempre cr'ticas, pero, por un lado, eran casi insustituibles en la Hacienda Real, y, por el otro, en la mayoría de los casos no abandonaban la esfera de las finanzas.

Sin embargo, con el paso del tiempo su presencia empezó a ser cada vez más molesta, la propia endogamia de las élites cortesanas y, sobre todo, el robustecimiento de la autoridad mon‡rquica, puso a disposici-n de estas familias conversas un creciente nśmero de resortes de poder. Para ocupar cargos en las nuevas instituciones, como los corregimientos o los oficios municipales de designaci-n real, u otras reformadas, como las Chancillerías, los conversos influyentes tenían mucho a su favor. El punto de partida, su posición en la Corte de los reyes castellanos del siglo XV, era, desde luego, envidiable. Veamos como ejemplo los altos cargos ejercidos por sólo siete familias conversas de Cuenca y Guadalajara:

CONVERSOS DE CUENCA Y GUADALAJARA CON CARGOS EN LA CORTE 


N O M B R E F E C H A CARGO EN LA CORTE 



Juan García de Guadalajara h.1422 Caballero de la Banda. Secretario de Ruy López Dávalos. 


Diego García de Guadalajara muere 1480 Secretario de Cámara de Juan II, Enrique IV e Isabel la Católica.

Alonso Yáñez h.1474-1492 Capiscol de la Catedral de Cuenca. Colaborador personal de Pedro Glez. de Mendoza, Arzobisp de Toledo y Confesor de la Reina.

Juan Alvarez de Toledo h.1390-1406 Caballero de la Banda. Servidor deEnrique III.

Pedro Alvarez de Toledo h.1415-1456 Caballero de la Banda.

Alonso Alvarez de Toledo h.1415-1456 Contador Mayor de Juan II. Escribano Mayor de Cámara (1456). Tenedor de los Reales Sellos (1445).

Garci Alvarez de Toledo* fines s. XV Oidor en Chancillería de Valladolid

Alonso Alvarez de Toledo* meds. s. XV Mayordomo de Enrique IV.

Pedro Núñez de Toledo* h. 1450-1477 Contador Mayor de Enrique IV y de su Consejo Real.

Hernando Ortiz de Alcocer meds. s. XV Guarda Mayor de Juan II. Caballero de la Banda.

Alonso García Chirino meds. s. XV Caballero de la Banda. Cazador Mayor de Juan II y Enrique IV

Francisco Valdés h. 1482 Capitán de la Guardia del Rey

Sancho Jaraba h. 1422 Doncel del Rey

Gonzalo Beteta h.1481 Embajador de la reina en Roma
 
 

Como puede verse, en el siglo XV continuaba vigente la tradición de que los conversos ocuparan cargos financieros. Pero los cambios empiezan ya a verse con claridad: consiguen algśn puesto en los Consejos ÑPedro Nś-ezÑ, en los tribunales ÑGarci AlvarezÑ, en la diplomacia ÑGonzalo BetetaÑ, en el ejŽrcito ÑFco. ValdŽs, Capit‡n de la GuardiaÑ, o en cargos de confianza, ocupados normalmente por miembros de la alta nobleza, que permitían un contacto directo y permanente con el rey —Hernando Ortiz, Guarda Mayor; Alonso Alvarez, Mayordomo; Alonso García Chirino, Cazador Mayor; o Sancho Jaraba, Doncel del Rey— . También, y esto es todavía más significativo, empiezan a acceder a t'tulos honoríficos —Hernando Ortiz, Pedro Alvarez, Juan Alvarez, Alonso García Chirino y Juan García son Caballeros de la Banda—, a cargos eclesiásticos de cierta importancia y terminan obtienendo privilegios de hidalguía, como el que consiguieron don Alonso Alvarez de Toledo, Contador Mayor de Juan II, y su hermano Pedro en 1415:

"Por cuanto he seído informado que los del vuestro linaje, cuando eran judíos, eran habidos por fijosdalgo entre ellos e porque pues vosotros sois cristianos, es razón que seades m‡s honrados. E otros', por cuanto yo he se'do informado que Juan Alvarez, vuestro agźelo, despuŽs que se convirti- a la nuestra fee Cat-lica recibi- orden de Caballer'a (de la Banda) e fizo muchos y leales servicios al rey don Enrique (III), mi visagüelo, que Dios de Sancto Paraíso. Por ende, es mi merced que seades habidos de aquí adelante por mis fijosdalgo de padres, de agüelos, de solar conocido"

Poco después, incluso empezarán a conseguir, con el beneplácito real, pequeños señoríos, como los Montemayor, se-ores de Alcaudete, o los Jaraba, se-ores de Majadas y Valdecabras.

Paralelamente, estas familias acceden masivamente a los regimientos perpetuos de designación real —en el caso de Guadalajara, también a los nombrados por el duque del Infantado—, hasta llegar a ser netamente mayoritarios en los Ayuntamientos de Cuenca y Guadalajara. En Cuenca, donde el intervencionismo real no encontraba otro obstáculo que una débil resistencia popular en defensa de sus viejas tradiciones de gobierno, la designaci-n de regidores conversos tiene car‡cter masivo, y, adem‡s, va intensific‡ndose con el paso del tiempo:

DESIGNACIONES DE REGIDORES EN CUENCA (1407-1489) 


Nº REGIDORES Nº REGIDORES % REGIDORES 



PERIODO NO CONVERSOS CONVERSOS CONVERSOS 


1407-1425 6 5 45%

1432-1450 5 9 64%

1450-1489 3 17 85%

En Guadalajara, la situación fue mucho más compleja, dado que la puerta que dio acceso a los conversos al Ayuntamiento no fue, salvo alguna excepción, ni sus influencias cortesanas ni la importancia de la comunidad conversa local, sino el apoyo que el duque del Infantado y otros miembros de linaje de los Mendoza prestaron a sus colaboradores, entre los que hab'a, como era norma en este momento, un elevado nśmero de conversos.

El proceso de señorialización que se abre tras el destronamiento de Pedro I y durante el reinado de Enrique IV, también reforzó, aunque fuese de forma menos evidente, la posición social y política de algunas familias conversas, que llevaban ya varias generaciones al servicio de las grandes casas señoriales del entorno rural de Cuenca y Guadalajara. Eran hombres de la máxima confianza para los señores —y lo seguirían siendo también después de la Inquisición y los Estatutos de Limpieza—, de modo que se beneficiaron de diversos modos de la extensi-n geogr‡fica de los se-or'os y de su fortalecimiento jurisdiccional. Pudieron, entre otras cosas, instalar a sus parientes en cargos ennoblecedores, como las alcaid'as de las fortalezas se-oriales, o conseguir la colaboraci-n de las clientelas señoriales en la falsificaci-n de sus genealog'as. El listado de conversos de Cuenca y Guadalajara que ejercieron cargos por designaci-n se-orial es, si cabe, m‡s extenso que el de los cortesanos y los regidores, por eso nos limitaremos a rese-ar a quienes ocuparon altos cargos u oficios ennoblecedores:

CONVERSOS DE CUENCA Y GUADALAJARA AL SERVICIO DE LA NOBLEZA SEÑORIAL 


N O M B R E F E C H A C A R G O 



Luis Alvarez Zapata prin. XVI Contador de doña Brianda de Mendoza 


Hernán Glez. de la Plazuela h.1441 Alcaide Mart'n Mu-oz, por el MarquŽs de Villena.

Pedro Glez. de la Plazuela fines XV Alcaide de Uclés

Juan de la Fuente testa en 1489 Alcaide de Guadalajara por el duque del Infantado

Nuño Fdez. de la Fuente h. 1428 Alguacil Mayor de Guadalajara por el duque del Infantado

Garci López Castillo muere en 1506 Alférez Mayor de Guadalajara por el duque del Infantado.

Juan Ayala fines s. XV Alcaide de Hita por el duque del Infantado.

Diego Gcia. Guadalajara muere en 1480 Secretario de Cámara del duque del Infantado.

Ldo. Gonzalo Yáñez prin. XVI Alcaide de Buhitrago por el duque del Infantado.

Juan Alvarez de Alcalá meds. XV Criado Sres. de Oropesa

A una posición política excelente y crecientemente reforzada se le sumaba la riqueza, obtenida, como era de esperar, en el mundo de los negocios mercantiles e industriales y gracias a las mercedes reales y señoriales. Por desgracia, sólo contamos con indicios sobre el nivel econ-mico de estas familias. De cualquier manera, son indicios muy significativos, como, por ejemplo, los 4,000.000 de maravedís que llevó en dote Catalina González de la Plazuela a comienzos del siglo XVI, cuando se casó con Alonso Ramírez de Arellano, hijo del Conde de Aguilar; o el 1,717.500 maravedís que pagó Fco. Alvarez San Pedro durante el reinado de Juana por un privilegio de hidalguía; o los bienes de Juan Martínez, mercader, que al morir, en 1513, dejó un batán y tres molinos. Otra pista, aunque ésta práctica todavía no estaba muy extendida entre la comunidad conversa, es la fundaci-n de Capellan'as, veamos alguna de ellas:

CAPELLANIAS FUNDADAS POR CONVERSOS EN CUENCA Y GUADALAJARA 


F U N D A D O R FECHA RENTA Y BIENES VINCULADOS 



Sancho Glez. Plazuela,mercader 1524 120 fanegas de trigo al año (Cuenca) 


Juan Flores, mercader 1523 BIENES: 3 casas, 5 cahíces tierra, 1 huerto, (Cuenca) 1 cáliz y 1 cruz de plata, 1 casulla de oro, 1 casulla de damasco. RENTAS: 450 mrs. y 36 fanegas de trigo al año.

Diego García, Secret. del rey 1480 6.000 mrs. de renta al a-o (Guadalajara)

La única fortuna personal del siglo XV que podemos reconstruir con cierta profundidad es la que poseía el Contador Mayor don Alonso Alvarez unos años antes de su muerte, en 1440. Se trata tan sólo del quinto de libre disposición, pero basta para hacernos una idea de cual era su patrimonio:

REPARTO DEL QUINTO DE LIBRE DISPOSICION DE ALONSO ALVAREZ (1440) 


BENEFICIARIO TESTAMENTAL B I E N E S 



Terminar el claustro del Cvto. de Sta. Mar'a de Montis‡n (frailes Bernardos) en Toledo, fundado por Žl mismo.............. 50.000 mrs. 


Cvto. Sta. Mª de Montisán 5.000 mrs. anuales de renta perpetua OBJETOS DE CULTO: 4 Candelabros de fuslera 1 cruz de hierro 1 portapaz de hueso 2 candelabros de azabache 1 paño con frontal de seda 1 pendón con las armas de los Alvarez 1 báculo de azabache 1 incensario de plata 1 altar portátil de plata 1 biblia de cuero en latín

Capellanía de San Salvador en la Iglesia de Santiago de Madrid................................. 1.200 mrs. de renta perpetua anual

Mencia Alvarez, su madre 1 casa en Toledo 3.000 mrs. de renta anual 50 fanegas de trigo al año

Capellanía de Catedral de Cuenca, en honor de Aldonza Fernández, su primera esposa. 2.000 mrs. renta anual

Pedro Núñez, primogénito......................... MAYORAZGO: 5 casas en Toledo 6.000 mrs. de renta del juro sobre las alcabalas de Toledo Todas las tierras, casas y rentas de Toledo, Yepes y Torrijos. 10 excusados de Toledo 8.400 florines de oro en metálico

Mencia Alvarez, hija del primer matrimonio.................................................. 1 esclava, 4.200 florines oro en metálico

Isabel Alvarez, hija, novicia en Sta. 4.200 florines oro en metálico y 2.000 Clara(Medina del Campo) mrs. renta durante 15 años

Alfonso Alvarez, hijo 4.200 florines oro en metálico

Gonzalo Alvarez, hijo 4.200 florines oro en met‡lico

Juan Alvarez, hijo del primer matrimonio Las armas del padre y 1 esclavo

Garci Alvarez, hijo del primer matrimonio 1 mula, 1 esclavo y 4.200 florines oro en metálico

Mari Alvarez, hija casada 1 esclava y la dote: 4.200 florines oro y 5.000 mrs. de renta perpetua.

Mayor Alvarez, hija casada 1 esclava y la dote: 5.200 florines oro

Aldonza Alvarez, hija 1 esclava

Donativo para rescatar cautivos 1.000 mrs.

Obra pía para casar doncellas 20.000 mrs.

Donativo a cada convento, ermita y santuario de Toledo................................... 20 mrs.

Donativo para repartir entre 20 pobres 40 zapatos y 140 varas de lienzo

Donativo para cada criado de a caballo 2.000 mrs.

Donativo para cada criado de a pie 1.000 mrs.

Donativo par cada mozo de cámara 1.000 mrs.

Donativo para cada mozo de espuelas que no sea esclavo..................................... 500 mrs.

Donativo para cada criada no esclava.......... 1.000 mrs.

Si tenemos en cuenta que se trata solamente de la quinta parte de su fortuna, podemos hacernos una idea del patrimonio acumulado por don Alonso Alvarez, en quien conflu'an tres generaciones de Contadores del rey. Pero no es s-lo una cuesti-n de volumen patrimonial, se comprueba tambiŽn que don Alonso era plenamente consciente de cuáles eran las fórmulas que, a medio o largo plazo, permitirían a sus descendientes ser plenamente aceptados entre la nobleza —él había conseguido el status jurídico de hidalgo por merced real en 1415—: funda un convento y dos capellan'as, instituye un mayorazgo para su primogŽnito y casa a dos de sus hijas con segundones de la nobleza. Incluso, lo que no deja de ser parad-jico, funda una Obra P'a para casar doncellas, pero imponiendo la condici-n de que sean "de buen linaje". Tampoco olvida los aspectos puramente simbólicos que le asimilan a la nobleza de sangre: posee armadura, esclavos y un pendón con el escudo de su familia, y cuida hasta el último detalle de su sepulcro, ordenando ser enterrado en la Capilla Mayor del Cvto. de Sta. María (Toledo) "que yo fice e edifiqué e donde están fechos los monumentos de alabastro para mi sepultura e de Catalina Núñez, mi mujer" ; y más tarde, ordenaría poner sobre su tumba, lo cual seguía desesperando a los hidalgos de sangre de estas ciudades doscientos años después, "Aquí yace el muy Ilustre Señor don Alonso Alvarez".

Si prestamos atención a las inversiones que conocemos, comprobamos que el objetivo vuelve a ser el mismo: posee tierras en Toledo, Yepes y Torrijos, no menos de cuatro casas en Toledo y buena parte de su fortuna personal est‡ en juros sobre rentas reales y censos sobre diversas propiedades:
 

FORTUNA EN RENTAS DE ALONSO ALVAREZ (1440) 


T I P O NUMERO RENTA ANUAL 



Juros sobre rentas reales 12 184.359 mrs. 


Censos pagados en florines 5 349 florines de oro

Censos pagados en maravedís 1 6.000 mrs.

Censos pagados en trigo 4 52 cargas

Censos pagados en escudos 1 15 escudos

Excusados de pedidos 52 ?

El caso de Alonso Alvarez representa a los linajes conversos enriquecidos casi exclusivamente como fruto de sus servicios al rey durante varias generaciones. Sin embargo, la mayor'a de los conversos que entraban al servicio de la Corona, de los se-ores o, simplemente, que acced'an al poder municipal, deb'an su fortuna a actividades mercantiles, financieras e industriales. De los 14 linajes conversos sobre los que tengo noticias acerca del origen de sus fortunas, 8 son con absoluta seguridad mercaderes y son exclusivamente este tipo de actividades las que explican su enriquecimiento. Prácticamente todos los demás deben su fortuna al arrendamiento de impuestos reales o a los servicios financieros que prestaron a la nobleza, o, lo que es más probable, a todo a un tiempo.

Uno de los rasgos más característicos del comportamiento social de este grupo social era las profundas solidaridades que existían en su seno. Por desgracia, de las variadas formas de sociabilidad que existían, el tipo de fuentes que se utilizan en este trabajo sólo permite renconstruir las estrategias matrimoniales y algunas otras de menor entidad, como es el caso de los albaceas testamentarios y de las cesiones temporales de regimientos perpetuos.

Hasta bien entrado el siglo XVI, cuando, como veremos, la presión del Sto. Oficio y de los Estatutos de Limpieza les obligaron a modificar su comportamiento, los grupos conversos son, salvo algunas familias especialmente ricas y poderosas, grupos relativamente cerrados: los matrimonios se conciertan casi sin excepci-n entre familias conversas, los albaceas testamentarios son siempre miembros del grupo y los oficios públicos se transmiten también dentro de él. Veamos como ejemplo la estrategia matrimonial de 13 familias hasta los años veinte del siglo XVI:

MATRIMONIOS DE LAS FAMILIAS CONVERSAS DE LA ELITE (S.XV-h.1520) 


Nº DE* % DE MATRIMONIOS** 


F A M I L I A MATRIMONIOS CON CONVERSOS 


Beteta 2 50% 


Alvarez de Alcalá 5 80%

Alvarez San Pedro 3 66%

Baeza 2 100%

Alvarez de Alcalá 5 100%

González de la Plazuela 3 33%

García 4 75%

Alcocer 3 33%

Castillo 4 75%

Flores 2 100%

Alvarez de Toledo 7 57%

Salvo en familias como los Alvarez de Toledo, que alcanzaron en fechas muy tempranas altos cargos cortesanos y una enorme fortuna, son raros los matrimonio fuera de la comunidad judeoconversa hasta los últimos años del siglo XV: de los 33 matrimonios anteriores a 1500 que he podido reconstruir, 27 se realizaron con seguridad entre conversos y, de los otros 6, 2 corresponden a la familia Alvarez de Toledo y 3 son matrimonios con forasteros sobre los que no poseo dato alguno acerca de su condición social. Fuera de este reducido grupo de familias ricas y poderosas, que serían las primeras en modificar su estrategia matrimonial, el resto de la comunidad es probable que la mantuviese hasta bien entrado el siglo XVI.

En otros actos sociales de menor importancia, pero también significativos, volvemos a encontrar el mismo comportamiento. Si nos fijamos en los albaceas testamentarios, por ejemplo, en cuyas manos reposaba la gestión del patrimonio del difunto y la ejecuci-n del testamento, comprobamos que los hombres de confianza de los conversos son también conversos. A veces, como es lógico, por razones estrictamente familiares, pero otras no está tan claro. Los albaceas de los tres testamentos que conozco de la familia Beteta, regidores de Cuenca, fechados en 1471, 1502 y 1503 son Pedro de Le-n, Pedro Alvarez de Toledo, Juan de Alcocer, Fern‡n Rodr'guez de Alcocer y Percebal de Alcal‡, todos ellos conversos, y todo parece indicar que, más que la cercanía del parentesco —que ni siquiera creo que existaÑ, lo que les hizo ser elegidos fue su preeminencia en el seno de la comunidad conversa de Cuenca: Pedro Alvarez de Toledo era regidor perpetuo, Contador Mayor del Rey y miembro de su Consejo Real y los Alcocer eran unos de los mercaderes m‡s ricos de la ciudad.

Llegados a este punto parece correcto pensar que las familias conversas estaban en condiciones de acumular sobre ellas numerosos rencores, que iban mucho más allá del antisemitismo, de las dudas sobre la sinceridad de su conversión o de otras consideraciones que, segśn se dice, tanto preocupaban a la Corte y a los defensores de actitudes intolerantes. Obviamente, el factor Žtnico-religioso encrespaba todav'a m‡s los ‡nimos y, sobre todo, era un argumento contundente desde un punto de vista ideológico. Pero no basta para explicar el endurecimiento paulatino de la persecución contra los conversos, que llegó en breve plazo, como es sabido, a abandonar la esfera de los religioso-inquisitorial para entrar en la de lo político, porque no otra cosa fueron los estatutos de limpieza de sangre.

Los linajes conversos eran un obstáculo de primer orden para ciertos grupos sociales que competían con ellos por el control del poder local y por el acceso a los cargos que ofrecían los grandes señores de vasallos y la Administración Real. Para la baja nobleza urbana de ciudades como Cuenca y Guadalajara Ñcomo tambiŽn de Burgos, Toledo o Sevilla, por ejemploÑ y para el elevado nśmero de hidalguillos y terratenientes rurales que emigraban a las entonces florecientes ciudades, la presencia de unos grupos cerrados socialmente, enormemente ricos y perfectamente instalados en los Ayuntamientos, en la Corte y en las Casas señoriales significaba una barrera infranqueable. Al menos así era si se pretendía recurrir, para acceder al poder local, a las prácticas típicas entre las élites locales: los matrimonios de conveniencia, los repartos tácitos o más o menos pactados de las distintas esferas de poder, el clientelismo, etc.

La desigualdad entre uno y otro grupo era, por otro lado, escandalosamente grande y, parad-jicamente, jugaba en favor de las familias conversas. El desprecio Žtnico-religioso enturbiaba todav'a m‡s las relaciones y hac'a moralmente inaceptable este estado de cosas. Pero hab'a tambiŽn otros factores, a medio camino entre lo cultural y lo socioeconómico, como eran, por ejemplo, las formas de enriquecimiento usadas habitualmente por los conversos: el cobro de impuestos, la usura, el comercio, la artesanía, todos ellos oficios deshonrosos, propios, cuando los ejerc'an cristianos viejos, de gente de baja suerte, pero que, cuando estaban en manos de judíos o conversos, resultaban doblemente deleznables.

Los grandes pilares del florecimiento de los judeoconversos, la Administración Real, el servicio a la nobleza señorial y las actividades mercantiles urbanas, estaban creciendo y cada vez ofrecían más poder y más riqueza. En el caso que nos ocupa es evidente la vinculaci-n existente entre el reforzamiento de la autoridad de los Mendoza sobre Guadalajara —proceso que sucede en el siglo XV— y el ascenso socio-político de sus servidores conversos. En Cuenca es necesario tomar en consideración el intervencionismo real sobre el Concejo, apropiándose de la designación de regidores, y la creciente concentraci-n de las actividades mercantiles e industriales en la ciudad a costa de su entorno rural, ambos procesos son tambiŽn, como ya ha sido demostrado, del siglo XV.

Lo que, por supuesto, no puede ser una mera coincidencia cronológica es el reforzamiento pol'tico y econ-mico de las familias conversas durante el siglo XV y el recrudecimiento del antisemitismo. Para finales del siglo XV, la figura tradicional del converso Ñy no digamos ya la del jud'oÑ rico y poderoso, pero ligado al comercio y al arrendamiento de impuestos en las ciudades y limitado a la medicina y las Contadurías de Rentas en la Corte, empezaba a ser cosa del pasado. Paulatinamente, desde comienzos de siglo probablemente, su presencia era ya masiva en todas las esferas del poder político y económico.

Las primitivas estrategias contra los judíos, como pueda ser el Ordenamiento de Valladolid (1412-1415), lejos de eliminar su presencia en las instituciones reales, había producido el efecto contrario: las conversiones masivas, no sirvieron sino para que aumentasen las ambiciones políticas de este grupo. No es extraño que los cristianos viejos recibieran las conversiones con evidentes muestras de recelo, cuando no de franca hostiliad: en los progroms que estallaron en Toledo durante el reinado de Juan II, por ejemplo, las primeras víctimas fueron los conversos, antes que los propios judíos, lo cual es muy significativo.

Las élites no conversas de las ciudades castellanas necesitaban otros instrumentos adaptados a una realidad que, un siglo antes, probablemente nadie hubiera presupuesto. El endurecimiento de la actitud contra los conversos iba a contar con apoyos firmes: el antisemitismo popular, que, con raz-n o sin ella, encontraban pocas diferencias entre el jud'o y el converso; el antisemitismo de buena parte del clero, no menos brutal —recuérdense las arengas de San Vicente Ferrer—; los temores políticos y los escrúpulos religiosos de los reyes; y, por último, las experiencias concretas de la baja nobleza de algunas ciudades castellanas, que por su cuenta hab'a procedido a excluir a los judeoconversos por la fuerza de los Ayuntamientos y de algunas instituciones militares y religiosas.

II.- LA DECADENCIA DE LAS OLIGARQUIAS JUDEOCONVERSAS.

El primer auto de fe que se celebró en estas ciudades, del que probablemente quedaron a salvo los conversos de Cuenca, data de 1487. Como cabía esperar, los primeros procesos respetaron a la mayoría de las familias conversas bien instaladas en el poder, sólo tres de ellas, los Alvarez San Pedro, los Baeza y los Alvarez de Alcalá, que todavía no estaban perfectamente asentadas en las oligarqu'as locales, sufrieron procesos. Entre las primeras v'ctimas, no obstante, hubo ya personajes de cierto nivel, sobre todo mercaderes y artesanos ricos de Guadalajara. Fueron 1492 y 1493 los años más duros en la actividad represiva del Tribunal inquisitorial en Guadalajara:

PERSECUCION INQUISITORIAL EN GUADALAJARA: MERCADERES CONVERSOS 


N O M B R E P R O F E S I O N FECHA 


MARÍA ALVAREZ ESPOSA ALONSO RUIZ, BATANERO 1492-93 


JUANA GARCÍA ESPOSA ALONSO MEDINA, BACHILLER 1492-94 


RUY GARCÍA SERRANO LENCERO 1492-93

BARTOLOMÉ GONZÁLEZ ZAPATERO 1492-93

MANUEL GONZÁLEZ CURTIDOR 1492-93

MENCIA GONZÁLEZ ESPOSA MANUEL GONZÁLEZ, CURTIDOR 1492-93

DIEGO LÓPEZ PEREA MERCADER 1538-43

ANTONIO MELÉNDEZ MERCADER 1530-31

ISABEL MELÉNDEZ ESPOSA ANTONIO MELÉNDEZ, MERCADER 1528-31

BEATRIZ NÚÑEZ ESPOSA DIEGO ALMEIDA, MERCADER 1530-31

JUAN PASTRANA DÍAZ MERCADER 1533-39

Según parece, los poderosos conversos de Cuenca lograron, mediante una serie de gestiones diplomáticas en la Curia Romana y comprometiéndose a convertir en Iglesia la antigua sinagoga, una bula por la cual se les concedía una prórroga en la entrada en acción del Santo Oficio, restringida a los judaizantes, y, aunque este extremo no he podido confirmarlo, lo cierto es que hasta 1510 parece que los judeoconversos no sufrieron ningśn proceso. Sin embargo, en torno a 1510 se desat- una fort'sima represi-n, de la que no consiguieron salvarse, en un primer momento, ni siquiera los poderosos regidores conversos. Los procesos, aunque en buena parte de los casos terminaron en absoluciones o sentencias leves, como la adjuración de levi, se convertirían en una losa insalvable para varias generaciones de la oligarquía conversa de Cuenca y Guadalajara:

JUDEOCONVERSOS DE LA OLIGARQUIA DE GUADALAJARA Y CUENCA PROCESADOS POR LA
INQUISICION

N O M B R E P R O F E S I O N F E C H A 



Hernando Rguez. Beteta Mercader y regidor de Cuenca 1510-18 


Mencia Alvarez de Alcalá Hija Alonso Alvarez, regidor de Cuenca 1515

Alonso Glez. de la Plazuela Mercader en Cuenca h. 1496

Diego García Guadalajara Regidor Guadalajara, Calcetero y jubetero 1493

Diego Jurado Hijo de Diego García Guadalajara 1493

Aldonza García Esposa Diego García Guadalajara 1493

Pedro Suárez de Toledo Familia Alvarez de Toledo (rama Cuenca) 1511

Fernando Beteta Regidor de Cuenca 1511-31

Juan Ortega Regidor Cuenca 1511-31

Alonso Alvarez Alcalá Regidor de Cuenca 1511-31

Iñigo de la Muela Regidor de Cuenca 1511-31

Juan Alvarez de Toledo Regidor de Cuenca 1511

Mayor Alvarez de Toledo Hija Contador Alonso Alvarez (Toledo) h.1486

Fernando Yáñez Mercader en Gadalajara 1508

Mencia Rodríguez Esposa Juan Baeza, mercader 1493

Diego Baeza (hijo) Licenciado 1493

Luis Alvarez San Pedro Mercader y Recaudador Rtas. Reales 1525

Juan Alvarez San Pedro Mercader (Toledo-Sta. Olalla) 1497

Hernando Alvarez Alcalá Mercader 1493

Inés Alvarez Esposa de Hernando Alvarez 1493

Luis Alarez Zapata Regidor Guadalajara, Contador B. Mendoza 1493

Guiomar Fernández Esposa Luis Alvarez Zapata 1520-23

Luis Alvarez "el Blanco" Trapero (Alcalá).Familia Alvarez Alcalá 1494

Alonso Cabrera Regidor de Cuenca h. 1510

La primera respuesta de la comunidad conversa de Cuenca fue de franca hostilidad. Las ofensas verbales al Santo Oficio empezaron a figurar entre los delitos m‡s frecuentes en la ciudad: de cinco casos entre 1489 y 1500 se pasar‡ a 34 entre 1500 y 1521. Pero mucha mayor gravedad tuvo el comienzo de actividades conspiratorias e incluso de agresiones físicas contra miembros del Tribunal, en las que se halló implicada buena parte de la oligarquía conversa. Aunque las fuentes no coinciden plenamente, parece que las reuniones conspiratorias comenzaron en torno a 1507 y hacia 1510 fueron descubiertas por la Inquisición. Un total de 26 judeoconversos, entre los que estaban algunos regidores, como Juan Ortega, Alonso Alvarez de Alcalá, Fernando Beteta, Iñigo de la Muela, Diego Alfonso Montemayor y Pedro Suárez de Toledo, fueron procesados en 1510. La hostilidad de los judeoconversos hacia la Inquisición no hizo sino recrudecer la represión y, en los años siguientes, otros destacados miembros de la élite judeoconversa local pasaron, con distinta fortuna, por las prisiones inquisitoriales.

El Ayuntamiento, cuyos oficiales eran casi sin excepci-n judeoconversos, aprovechó las convocatorias de Cortes de 1506, 1512 y 1515 para lograr una intervención del Consejo Real en favor de los miembros de la élite procesados o que, dado el elevado número de sumarios abiertos, pudiesen serlo en el futuro. Los procuradores, de hecho, estaban igualmente interesados: dos de los tres que envi- la ciudad eran conversos y con parientes implicados en los procesos ÑFernando ValdŽs (Capit‡n de la Guardia del Rey y regidor desde 1482) y Hernando Alonso Chirino—.

Como ya he adelantado, las presiones de la poderosa comunidad conversa de Cuenca surtieron un efecto sólo relativo. Aunque pocos fueron condenados y los procesos cesaron casi completamente poco después de la rebelión comunera, la mayoría de las familias judeoconversas de la Žlite vieron comprometido su prestigio social de un modo definitivo.

Pasados los años, las típicas leyendas que en toda Esapaña rodeaban a la figura del converso terminaron por personalizarse en estos hombres. Historias como la que se contaba de Hernando Alvarez de Alcal‡ y de su esposa InŽs, por ejemplo, cuyos huesos terminaron siendo quemados en 1493, y a quienes se acus- de azotar a una imagen de Cristo. O, todav'a m‡s inveros'mil, la que se refer'a al Contador Mayor don Alonso Alvarez, sin duda el más odiado de todos los conversos de la región:

"El Contador Alonso Alvarez fue judío y que estando enfermo el Contador y solo en un aposento con un criado suyo, dijo: "¿Quién está ahí?" y el criado respondió que ninguna persona estaba y que, entonces, dos o tres veces, llamando a Dios, dijo: "ÁAdonay, Adonay, en tu ley muero!"

Quienes pretendían presentar a la figura del converso como paradigma de todos los males no desperdiciaban una sola oportunidad: Juan Alvarez San Pedro, por ejemplo, pese a su importante contribución al bando realista durante las Comunidades, fue reconciliado nada m‡s terminar la guerra y, para evitar un nuevo proceso, en 1525 huy- a Roma. La Inquisición se apresuró a confiscar sus bienes. Unos diez a-os despuŽs volvi- a la ciudad su hijo, y lo hizo con dinero suficiente como para recuperar buena parte de los bienes embargados a su padre y comprar un privilegio de hidalgu'a. Pues bien, los rumores no tardaron en circular y, por supuesto, vinculaban el nuevo enriquecimiento de los Alvarez San Pedro con el Saqueo de Roma por las tropas del Emperador:

"huyó a Roma, do libró y murió, y se sospecha que en su ley, hallose en el Saco de Roma y ganó con que se hizo rico y sus hijos compraron la hacienda del fisco y se enriquecieron"

En plena convulsión causada por la represión inquisitorial, comenzó la crisis castellana que culminaría en la revolución comunera. La actitud de los conversos castellanos, aunque sea una idea debatida, parece que, en líneas generales, fue de apoyo al movimiento. Ciértamente, hubo conversos de Cuenca y Guadalajara implicados en la revolución, como Sancho González de la Plazuela, uno de los mercaderes más ricos de Cuenca, o el Bachiller Castillo, líder comunero de Madrid, procedente de Cuenca. Pero, salvo contadas excepciones, en el comportamiento de los judeoconversos de estas ciudades primó más su condición de oligarquía local y sus vinculaciones con la nobleza señorial, su compromiso, en definitiva, con la estructura de poder vigente, que cualquier otra consideraci-n.

Desde las Cortes de Santiago, el comportamiento de los procuradores conversos que envió la ciudad de Cuenca y de su propio Ayuntamiento fue de total sumisión a los deseos del nuevo rey. Apoyaron el servicio en la primera votaci-n, es decir, que ni siquiera esperaron al soborno Ñlo de Guadalajara fueron dos nobles de la familia Guzm‡n y no lo apoyaron hasta la cuarta votaci-n—.

Cuando estalló la rebelión, los conversos de Guadalajara, que en su mayor parte estaban al servicio de los duques del Infantado, no participaron, incluso uno de ellos, Luis Rodríguez San Pedro, se encargó de adelantar el dinero de los impuestos al Consejo de Regencia. En Cuenca, desde el Ayuntamiento, mantuvieron una actitud ambigua en los primeros momentos —probablemente forzados por la agitación popular—, para abandonar la Santa Junta en cuanto comenzó el declive del movimiento —ambas ciudades abandonaron definitavamente la Junta tras la caída de Tordesillas, el 5 de diciembre de 1520—.

Algunos conversos, ciertamente pocos en número, se comprometieron directamente con el bando realista, ocupando cargos de relativa importancia:

APOYO A CARLOS I DURANTE LAS COMUNIDADES 


N O M B R E S E R V I C I O S P R E S T A D O S 



Juan Alvarez de Toledo, regidor Procurador Cortes 1520. Apoya el servicio desde la primera votaci-n. Corregidor de Antequera (1520) y de Alhama (1522) 



Ldo. Gonzalo Yáñez Alcaide de Buhitrago por el duque del Infantado y Procurador en Cortes de 1523 por Guadalajara. 



Luis Baeza Alcaide de Trujillo 


Lus Alvarez San Pedro Recaudador Rentas Reales de Guadalajara (1520-1521)

A la represión inquisitorial se le sumarían en breve plazo los estatutos de limpieza de sangre. Las familias conversas de estas ciudades, ya muy afectadas por los procesos inquisitoriales, terminaron siendo totalmente apartadas de cualquier esfera de poder que rebasase el marco local. S-lo la nobleza se-orial ofreci- algunas peque-as oportunidades fuera del Ayuntamiento, pero restringidas a las familias de la máxima confianza o a las que habían emparentado con alguno de sus parientes lejanos. Si a mediados del siglo XV había no menos de 15 conversos procedentes de Cuenca y Guadalajara en altos cargos cortesanos, a mediados del XVI ni siquiera uno de sus descendientes ocupaba un cargo de tipo intermedio —corregidores, oidores de las Chancillerías, etc.—.

Para familias como los Beteta, los Alvarez de Toledo o los García de Guadalajara, que habían ocupado altos cargos cortesanos durante varias generaciones —desde comienzos del siglo XV o incluso antes—, debió significar un golpe muy duro. Hubieron de modificar dr‡sticamente sus objetivos pol'ticos y sus comportamientos sociales, llegaban a-os dif'ciles.

En primer lugar, había que esconderse, cambiar de apellido, de casa, de ciudad, de oficio, incluso de amistades. Se terminaron definitivamente los matrimonios entre conversos y ello permiti- a un buen nśmero de hidalguillos de sangre, urbanos o rurales, conseguir esplŽndidas dotes. Casos como los Pacheco, los Sandoval, los Anaya, los Pie de Concha, toda la masa de segundones de la Casa de Mendoza o, incluso, mercaderes genoveses como los Cataneo y los Justiniano, que no eran nobles, pero, por lo menos, nadie podría acusarles de judíos, son ejemplares: prácticamente desconocidos hasta mediados del XVI, aparecen de pronto ejerciendo oficios municipales, poseyendo enormes patrimonios, accediendo, en suma, a una oligarquía local formada hasta entonces casi exclusivamente por conversos.

Cuando no se encontraba un hidalguillo disponible en las cercanías, se recurría a uno forastero o, si era posible, se pedía el apoyo de la nobleza señorial: los duques del Infantado, por ejemplo, propiciaron docenas de bodas entre los hijos de los ricos conversos de ambas ciudades y sus criados, supuestamente hidalgos: para los Mendoza era una forma de gratificar a los servidores de confianza y de cohesionar y extender sus redes clientelares. Ambas prácticas unidas —ocultamiento y matrimonios fuera del círculo de las familias conversasÑ llevar‡n a la pr‡ctica disoluci-n genŽtica, social y cultural de las familias conversas: a finales del XVI, apellidos ilustres como los Beteta, los Alvarez de Toledo, los Flores, los Fuente, los Gonz‡lez de la Plazuela y tantos otros, simplemente han desaparecido.

Pero si había una una forma óptima de ocultamiento, esa era el acceso a la nobleza. Debe tenerse en cuenta que hasta bien entrado el siglo XVI la mayor parte de estas familias, pese a monopolizar el poder local, poseer enormes fortunas y contar con importantes apoyos en la Corte, no parece que se preocuparan seriamente por ser reconocidos formalmente como hidalgos. Hay caballeros, señores de vasallos incluso, que no piden ni siquiera ser empadronados como hidalgos en sus pueblos. Hasta entonces, en ambas ciudades, la condición de regidor —a la que, informalmente, se asimilaban también sus parientes más próximos— significaba tener, en la práctica, los mismos privilegios.

Los primeros intentos de ser reconocidos como nobles son estrategias individuales: ganarse el apoyo del duque del Infantado en Guadalajara, ya que éste, pese a las Leyes de Córdoba, era Alcalde de Padrones de la ciudad y podía hacer hidalgo a quien le apeteciese; o, en Cuenca, comprar un privilegio de hidalguía —Fco. Alvarez San Pedro, pagó por uno de ellos 1,717.500 mrs. hacia 1539— o empadronarse en un pueblecito pequeño, donde fuese factible sobornar o atemorizar a media población, y, pasado un tiempo, intentar ganar mediante pleito una ejecutoria de hidalgu'a, siempre m‡s prestigiosa.

Pero los conversos de Cuenca con presencia en el Ayuntamiento, como era de esperar, no se conformaron con las soluciones individuales, siempre de resultado incierto. De este modo, en 1536, don Alonso Alvarez de Alcal‡, converso y mercader, exigi- que la matr'cula de hidalgos pasase a ser revisada por los regidores y, por supuesto, que se les incluyese como hidalgos, alegando, parad-jicamente:

"...por cuanto no conviene ni es justicia se les quite de su posesión, por cuanto a él le consta, y a todos los demás, de su libertad y essenciones, y assí lo había oído decir a sus padres y abuelos que lo habían sido, salvo que por ser pobres los dhos. Cuatro Hombres Buenos no los conocen"

Pese a la resistencia del corregidor y de los representantes populares, los regidores conversos sacaron adelante la propuesta. En los a-os siguientes, el nśmero de hidalgos, como cab'a esperar, aument- considerablemente: de 136 en 1537 (un 7% de la poblaci-n) a 352 en 1597 (un 12,8%); y en torno al 80% de ellos eran conversos.

Había otras formas de asimilación a la nobleza, como la fundación de mayorazgos y capellanías, pero, aunque no renunciaron completamente a esta posibilidad, tampoco parece que su uso estuviese demasiado extendido, no al menos en el siglo XVI. Debe tenerse en cuenta que la posesi-n de determinados bienes Ñuna capellan'a, un mayorazgo, una casa en un determinado barrio, etc.Ñ que, por precepto legal, permanec'an siempre dentro de la misma familia, eran un indicativo claro de su origen converso. No fueron raros los casos en que, ante una investigación genealógica especialmente rigurosa, los individuos investigados renunciaban a los bienes amayorazgados o al patronazgo de las capellanías. Don Diego de Orozco, descendiente de los Alvarez Blanco, una familia conversa de Guadalajara, lo recomendaba así a su hijo en 1632, tras salir a la luz sus orígenes:

"...ya que he vivido tantos años como un hombre de bien, quiero morir como cristiano y sin escrúpulos tan ciertos que agraven mi conciencia, e los he tenido hartos días, y ha sido Dios ponerme en tan en los postreros años, umbrales conocidos de la muerte, para que me halla determinado a salir dellos. Y as', don Jusepe, os advierto que se deben posponer las haciendas, las vidas y las honras por no exceder un punto de la ley de Dios, y más en materias que tocan a restitución, tan peligrosas en el ejecutarse por tocar a desarraigarse de haciendas"

Pese a que era evidente que estas fundaciones resultaban comprometedoras, hubo conversos que no renunciaron a ellas:

MAYORAZGOS FUNDADOS POR CONVERSOS DE CUENCA Y GUADALAJARA 


F U N D A D O R F E C H A P O B L A C I O N 


Hernado Rguez. Beteta 1505 Cuenca

Juan Ortiz Alcocer 1542 Alcalá-Toledo-Guadalajara

Pedro Alvarez de Toledo 1485 Toledo-Cuenca

Diego García de Guadalajara 1480 Guadalajara

Juan Flores 1523 Cuenca

Ldo. Alonso Noguerol 1597 Guadalajara

Juan Gutiérrez Salmerón 1547 Cifuentes-Cuenca

Sancho Ludeña 1589 Cuenca

Alonso Alvarez Blanco 1521 Alcalá-Guadalajara

Aparte de dificultar el ocultamiento, la fundación de mayorazgos exigía poseer fortunas basadas en bienes raíces, lo cual, obviamente, no siempre estaba al alcance de una comunidad que había centrado sus actividades económicas en el comercio, la industria y l********************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************iendo: era hijo de un Receptor del Sto. Oficio, Eugenio Conejero, muerto en 1540, y esposo de una conversa, Eugenia Salmerón, que aportó un regimiento perpetuo en Cuenca y 800 ducados de dote; y nieto de otra, María de la Mota. Entre sus antepasados se contaban a partes iguales conversos e inquisidores: Alonso Mariana, Arzobispo de Santiago e Inquisidor de Cuenca, y Tom‡s Mariana, del Consejo de la Suprema Inquisición y Obispo de Avila. Pese a tan ilustres antepasados, la riqueza les llegó, como he dicho, gracias a sucesivos matrimonios con familias de mercaderes conversos. Hasta entonces, los Conejero eran unos tintoreros pecheros, miembros de la Cofrad'a de la Sant'sima Trinidad de los Tejedores.

Para 1578, Eugenio Conejero funda el mayorazgo, eran ya enormemente ricos, sobre todo si tenemos en cuenta que se trata sólo del quinto de libre disposición:

QUINTO DE LIBRE DISPOSICION DE EUGENIO CONEJERO (CUENCA,1578) 


BENEFICIARIO B I E N E S 


Parientes y allegados 12 1.431 ducados en metálico

Criados 11 226 ducados en metálico 


CAPELLANIA 1 378 almudes de tierra 1 viña 1 palomar 114.125 mrs. de renta de un censo 


MAYORAZGO 1 3 Tintes 3 huertas 20 casas 1 palomar 1 corral 1 hera 1 pajar 1 viña 1 regimiento en Cuenca 8.215 almudadas de tierra, 1.300 ducados 14 censos (32.246 dcs de capital/1.554 dcs de renta). 9 Juros (26.776 dcs de capital/1.555 dcs de renta)

La creciente marginación política de las familias conversas no tardó en hacerse visible también en los ayuntamientos. Ello ocurri- a pesar de que los oficios municipales estaban perpetuados desde el siglo XV y de la actitud de colaboraci-n que adoptaron en todo momento frente al poder mon‡rquico. En Cuenca, donde a finales del XV eran conversos la pr‡ctica totalidad de los regidores, no tardaron en hacer su aparición miembros de la nobleza señorial, fundamentalmente del linaje de los Mendoza y sus allegados:
 

MIEMBROS DEL LINAJE MENDOZA REGIDORES DE CUENCA EN EL S. XVI 


N O M B R E FECHA 


Luis Hurtado de Mendoza, Señor de la Frontera 1500 


Luis Carrillo Albornoz, visnieto del duque Infantado, nieto del conde de Tendilla, Alcalde de los Hijosdalgo de Castilla 1506 



Rodrigo Manrique, sobrino de Luis Hurtado de Mendoza 1508 


Diego Hurtado de Mendoza, 2º Señor de Cañete 1542

Hernán Carrillo Albornoz, hijo Alcalde Hijosdalgo de Castilla 1571

García de Mendoza, Gentilhombre de Su Majestad 1574

Fernando Carrillo de Mendoza, Conde de Priego 1576

Luis Carrillo Mendoza, hijo del Conde de Priego 1578

Juan de Mendoza 1582

Gaspar Carrillo de Mendoza 1590

Ldo. Baltasar Mendoza 1592

Alonso Pachecho Salazar, Señor de Sacedón 1596

Los Mendoza, sus criados y algunos nobles y nuevos ricos que acceden al Ayuntamiento mediante compra o cesión de los oficios —periódicamente acrecentados por motivos fiscales— terminarán desplazando a las familias conversas, hasta dejarlas, en el último tercio del siglo XVI, en franca minoría:

REGIMIENTOS DE CUENCA EN MANOS DE CONVERSOS 


P E R I O D O Nº REGIMIENTOS % REGIMIENTOS 


1500-1550 11 61 %

1550-1575 5 55 %

1575-1599 22 42 %

Aunque estuviesen en retroceso en el Ayuntamiento, su presencia en las Cortes de Castilla fue intensa. El sistema electoral les favorecía enormemente: una procuración se elegía, por sorteo, entre los regidores, y la procuración que correspondía tradicionalmente a los Caballeros aguisados, dado el empobrecimiento de este grupo, terminaba, casi siempre, siendo vendida al mejor postor, lo cual ofrecía nuevas posibilidades a los conversos más ricos:

PROCURADORES EN CORTES CONVERSOS (CUENCA) 


N O M B R E C O R T E S 



Fernando Valdés, regidor 1506, Valladolid 


Hernando Alonso Chirino, regidor 1515, Burgos

Juan Alvarez de Toledo, regidor 1520, Santiago

Hernando Valdés, regidor 1523, Valladolid

Alonso Alvarez Ayala, regidor 1538, Toledo

Fco. Alvarez de Toledo, regidor 1542, Valladolid

Juan Cañizares 1551, Madrid

Juan Montemayor, regidor 1555, Valladolid

Juan Alonso Valdés, reg. y Juan Collado 1563, Madrid

Juan Montemayor, regidor y Andrés de la Mota 1573, Madrid

Diego Cetina 1576, Madrid

Juan Montemayor, regidor 1579, Madrid

Pedro Torres, regidor 1586, Madrid

Diego Castillo, regidor 1588, Madrid

Aunque este último dato podría inducirnos a pensar que todavía conservaban una importante influencia en la Corte, lo cierto es que no parece que fuese así. Su presencia en las Cortes no se saldaba con la obtención de cargos de importancia en la Administraci-n Real. En las de 1551, por ejemplo, el procurador Licenciado Diego Hern‡ndez Inestrosa, regidor de Cuenca y Gobernador del Marquesado de Villena, obtuvo una gratificación de 30.000 mrs. y un cargo de oidor en la Chancillería, por el contrario, Juan Cañizares, converso que accedió a la procuración por el estamento de los Caballeros Aguisados, tuvo que conformarse con 30.000 mrs.; de hecho, ni siquiera hab'a pedido ningśn cargo, s-lo una licencia para introducir 50 esclavos en AmŽrica. En las siguientes, Juan Montemayor recibi- igualmente una gratificaci-n econ-mica, 100.000 mrs.

De hecho, ni siquiera puede hablarse de una recuperaci-n pol'tica de las familias conversas en el siglo XVII, ya que s-lo volver‡n a ejercer oficios cortesanos cuando se hallen totalmente fundidas con linajes cristianos viejos, normalmente, como se ha dicho, miembros de la baja nobleza urbana. Esta simbiosis se realizará a costa de la práctica desaparición de las familias conversas, que renuncian a sus apellidos, a sus círculos sociales habituales y, con el tiempo, también a sus actividades económicas tradicionales.

Para comienzos del siglo XVII, la pr‡ctica totalidad de las familias que formaban la oligarqu'a de Cuenca y Guadalajara ten'an algśn antepasado converso, pocas pod'an retrotraer sus or'gnes m‡s all‡ de mediados del XVI sin que apareciese algśn procesado por el Sto. Oficio. Las pruebas de limpieza ya no volvieron a ser un instrumento para deshacerse de una minoría rica y ambiciosa, ahora sólo eran un arma arrojadiza, susceptible de ser utilizada por cualquiera, en las luchas de bandos. Incluso en los casos más notorios y con mayor número de miembros de la oligarquía local empeñados en sacar a la luz los fantasmas del pasado, resultaba un argumento cada vez menos eficaz. La oligarquía conversa era ya cosa del pasado.

FAMILIA ALCOCER (GUADALAJARA)
 


(1) De Toledo. Parece ser que fue Caballero de la Banda y Guarda Mayor de Juan II

(2) Se casan en 1459. En 1513 contiúa viva.

(3) Mercader de Toledo. Bienes raíces: 1 batán, 3 molinos y 1 casa, valorados, en 1513, fecha de su muerte, en 262.878 mrs.

(4) Conversos de Toledo, de la familia de regidores Gait‡n, l'deres comuneros de Toledo.

(5)Muere en 1542, funda el mayorazgo de la familia.

(6) Familia hidalga de Guadalajara. Segundones de los duques de Béjar y protegidos de los Mendoza.

(7) Caballero de Santiago en 1631. Regidor perpetuo de Guadalajara.

(8) Hidalgos de Taracena (Guadalajara). En 1575 poseían en la villa tierras tasadas en 8.000 ducados. Llegan a Guadalajara al servicio de los Mendoza.

Véase, principalemente, A.H.N., Ordenes Militares, Santiago, exp. nº 6.762

FAMILIA ALVAREZ BLANCO (GUADALAJARA Y ALCALA)
 


(1) Mercader de Alcalá de Henares. Mantuvo algún tipo de vinculación con los Señores de Oropesa. Parece que "Blanco" era un apodo.

(2) Se trasladan a Guadalajara. En 1493 son quemados los huesos de Inés y Hernando.

(3) Funda el mayorazgo de la familia. Muere el 3 de noviembre de 1521

(4) Mercader y regidor de Alcalá de Henares. Testa en 1546

(5) Gana ejecutoria de hidalguía en 1570

(6) Familiar y notario del Sto. Oficio

(7) Regidor de Alcalá de Henares

(8) Familia procedente de Arganda

(9) Testa en 1592

(10) Familia de Guadalajara

(11) Nacido en 1605. Tras 13 años de pleito, consigue ser caballero de Santiago en 1642

(12) Contador de doña Brianda de Mendoza, regidor de Guadalajara. En 1493 es condenado a "cárcel perpetua" por la Inquisición.

(13) Procesada por la Inquisición en 1520-1523, resultando absuelta.

(14) Hija, procesada por la Inquisición hacia 1507

(15) Probablemente fuese Diego López Perea, mercader, procesado por la Inquisición y absuelto en 1538-1543

Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Santiago, exp. n¼ 5.991

FAMILIA ALVAREZ DE ALCALA (CUENCA)
 


(1) Familia de Dueñas

(2) Familia de mercaderes de Medina de Rioseco. Mantendrán contactos familiares con ellos hasta 1580, aproximadamente.

(3) Muere en 1463. Había testado en 1462

(4) Véase la genealogía de la familia Castillo

(5) Regidor perpetuo de Cuenca. Testa en 1502

(6) Véase la genealogía de la familia Alvarez de Toledo

(7) Procesada por la Inquisición hacia 1515, y absuelta en 1516. Testó en 1503, con Percebal Alvarez, un converso, como albacea.

(8) Descendiente de la familia conversa de los Beteta, véase la genealogía.

Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Alcántara, exp. nº 1391

FAMILIA ALVAREZ DE TOLEDO (RAMA DE CUENCA)
 


(1) Fue el primero en convertirse. Al servicio de Enrique III, el cual le nombra Caballero de la Banda

(2) Véase la rama afincada en Guadalajara

(3) Hidalgo por merced de Juan II en 1415, Caballero de la Banda en 1426, regidor perpetuo de Cuenca en 1421. Funda mayorazgo en Galve y Jumela. Muere hacia 1485

(4) Hereda el regimiento perpetuo de Cuenca en 1467. Procesado por la Inquisición en 1511 por participar en conspiraciones contra el Sto. Oficio.

(5) Procurador en la Cortes de 1520, corregidor de Antequera (1520) y Alhama (1522). Regidor perpetuo de Cuenca. Testa en 1531

(6) Hereda el regimiento en 1520. Procurador en las Cortes de 1542. Dirige la reforma de los padrones de hidalgos en 1536 para incluir en ellos a los regidores conversos.

(7) Procesado por la Inquisici-n en 1511 por conspiraci-n.

(8) Familia noble de Cuenca.

(9) Ejerce temporalmente el regimiento de Cuenca.

(10) Familia de mercaderes genoveses. Acceden al regimiento de los Alvarez.


Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Santiago, exp. nº 4.241

FAMILIA ALVAREZ DE TOLEDO (RAMA DE GUADALAJARA)
 


(1)Véase la genealogía de los Alvarez de Toledo en Cuenca

(2) Contador Mayor de Juan II y regidor perpetuo de Guadalajara en 1421. Escribano Mayor de Rentas de Cartagena (1431), Tenedor de los Reales Sellos (1445), Escribano Mayor de C‡mara (1456), Hidalgo de privilegio (1415). Testa en 1440. Funda dos capellan'as (Toledo y Cuenca), una Obra P'a para casar doncellas y el Convento de San Bernardo (Sta. Mar'a de Montis‡n) de Toledo, donde fue enterrado. Muere hacia 1460.

(3) Enterrada en la Catedral de Cuenca, en una Capilla fundada por su marido con 2.000 mrs. de renta anual

(4) En 1440 ya tenía construido su sepulcro, con estatuas de alabastro, en la Capilla Mayor del Cvto. de Sta. María de Toledo.

(5) Monja en el Cvto. de Sta. Clara de Medina del Campo (hacia 1440)

(6)Procesada en Toledo en 1486, después de muerta, parece que se quemaron sus huesos.

(7) Oidor de la Chancillería de Valladolid

(8) Mayordomo de Enrique IV

(9) Señor de la Ventosa

(10) Regidor de Guadalajara desde 1450. Caballero de Santiago por merced real. Contador Mayor de Enrique IV y de su Consejo Real. Exiliado en Portugal tras la guerra por apoyar a la Beltraneja (indultado en 1477 junto con 187 de sus partidarios). Funda el Cvto. de San Bernardo de Guadalajara. Muere hacia 1521.

(11) Guarda del Rey

(12) Hereda el regimiento de Guadalajara durante la guerra (hacia 1476)

(13) Nieta del duque de Béjar, Diego López de Zúñiga

(14) Segundo hijo del duque del Infantado

(15) Miembro de la Casa de Oñate

(16) Familia de Ciudad Rodrigo.


Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Santiago, exp. 4.241, y Calatrava, exp. 1.106

FAMILIA ALVAREZ SAN PEDRO (GUADALAJARA)
 
 


(1) Ella es de Ruanes (Extremadura), la familia del marido es tambiŽn extreme-a, de Sta. Olalla, pero extendida ya por estas fechas por Toledo y Segovia.

(2) Viven en Escurial (Extremadura). Consiguen ejecutoria de hidalguía en 1517

(3) Se traslada a Guadalajara, donde se casa, y es recaudador de las Rentas Rales en 1520-1521. Fue reconciliado en 1525 y huyó a Roma, donde murió, para evitar un segundo proceso inquisitorial. Uno de sus parientes, Juan Alvarez San Pedro, de Toledo y Sta. Olalla, ya hab'a sido quemado en 1497.

(4) Tras el exilio del padre se traslada a Sta. Olalla y, en 1539, no querr‡ colaborar con su hermano en la compra de un privilegio de hidalgu'a. En el XVII siguen siendo pecheros.

(5) Compra, hacia 1539, un privilegio de hidalguía por 1,717.500 mrs.

(6) Procesado por la Inquisición en 1624 por falsificar unas pruebas de limpieza para ser familiar del Sto. Oficio.

(7) Hijo de la segunda mujer. Regidor perpetuo de Guadalajara. Caballero de Santiago en 1679, tras 37 años de pleito. Nacido hacia 1602. Hereda de su abuelo materno el cargo de Alférez Mayor de Le-n.

(8) Familia noble leonesa. Su padre, Lázaro Quiñones, es Señor de Sena y Alférez Mayor de León.

(9) Caballero de Santiago en 1672, tras 36 años de pleito.

(10) Familia de criados del duque del Infantado

(11) hijo de la primera esposa

Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Santiago, exp. nº 1.546

FAMILIA BAEZA (VALLADOLID Y GUADALAJARA)
 


(1) Procesado por la Inquisición, junto con su madre, en 1493. Mencia Rodríguez relajada en persona y el Ldo. Diego Baeza en estatua. Vecinos de Valladolid

(2) Contador de Carlos I. No está claro si es hijo de Juan Baeza y Mencia Rodríguez o de Luis Baeza y Mencia Baeza.

(3) Del linaje de los Mendoza, hija del Marqués de Montesclaros

(4) Procurador por Guadalajara en las Cortes de 1583 por los hidalgos (lo nombraba el duque del Infantado)

(5) Nacido en 1576. Caballero de Santiago en 1626

(6) Alcaide de Trujillo hacia 1520. Se traslada a Guadalajara

(7) Es su prima, de la rama familiar afincada en Sevilla.

(8) Caballero de Calatrava. Su hijo, Luis de Mendoza, caballero de Santiago

(9) Oidor de la Chancillería de Valladolid

Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Santiago, exp. nº 808

FAMILIA CASTILLO (CUENCA Y GUADALAJARA)
 


(1) La familia procede de Huete. En 1458 es regidor perpetuo de Cuenca, por cesión de Sancho Jaraba, converso, Doncel del Rey y Señor de Majadas y Valdecabras en 1427

(2) Familia conversa de Alcalá de Henares

(3) Procurador en las Cortes de 1588 por Cuenca. Regidor perpetuo de Cuenca

(4) Familia noble de Toro. Su abuelo, Diego de Soto, fund- el Cvto. de la Concepci-n de Toro

(5) Procurador por Cuenca en las Cortes de 1621

(6) Regidor perpetuo de Cuenca

(7) Bautizado el 3 de octubre de 1602. Caballero de Calatrava en 1641

(8) Familia conversa. No está claro el apellido, puede que fuese Peralta. Son criados de los duques del Infantado

(9) Familia conversa

(11) Conversos de Cuenca

(12) Familia de Valladolid. Su padre, Juan Allende el Río, regidor perpetuo de Cuenca desde 1639

(13) Muere en 1566. Regidor de Hita por nombramiento del duque del Infantado en 1549. TambiŽn por designaci-n del duque ser‡ AlfŽrez Mayor de Guadalajara. La familia se divide, una rama queda en Cuenca, la otra vive en Hita y Guadalajara al servicio de los duques del Infantado: Garci L-pez Castillo, Alférez Mayor de Guadalajara (muerto en 1506); María Peralta, Camarera en 1562; Pedro Castillo, criado en 1562 (cobra 40.000 mrs. al año); Manuel Castillo, paje en 1562 (cobra 10.000 mrs. al año)

(14) Pagador Mayor del Duque del Infantado en 1564. Vecino de Hita.

(15) Regidor perpetuo de Cuenca en 1489

(16) Regidor perpetuo de Cuenca desde 1489 por cesión de su padre

(17) Familia conversa de Madrid, descendiente de Juan de Zapata, líder comunero

(18) Regidor perpetuo de Cuenca

(19) Regidor perpetuo de Cuenca desde 1639. Caballero de Santiago en 1645)

(20) Regidor perpetuo de Cuenca desde 1584


Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Calatrava, 539 y 257, Santiago, 1740 y 1755
 
 

FAMILIA FLORES (CUENCA)
 


(1) Muere en 1523. Funda la Capilla de los Reyes Magos en Santa Mar'a de Gracia (Cuenca) y un mayorazgo.

(2) Familia conversa de Cuenca

(3) Hijo único, cura en Sta. María de Gracia, patrón de la Capilla y poseedor del mayorazgo de la familia. Tiene una hija ilegítima con una monja de la ciudad.

(4) Criado de la familia Cárdenas (duques de Maqueda y otros títulos)

(5) Se casan en 1561. Ana aporta los bienes de la familia Flores.

(6) Familia de Zarzuela (Cuenca). Su padre, muerto en 1577, obtuvo ejecutoria de hidalguía en 1566.

(7) Capitán, vive en Moya.

(8) Mercader de lanas, regidor perpetuo de Cuenca y Contador y familiar del Santo Oficio hacia 1624. Caballero de Calatrava en 1644

Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Calatrava, exp. nº 1.750

FAMILIA FUENTE (GUADALAJARA)
 


(1) La familia se traslada de Toledo a Guadalajara al servicio de los duques del Infantado, en 1428 es su Alguacil Mayor en la ciudad.

(2) Testa en 1414

(3) Alcaide de una fortaleza del Duque del Infantado. Testa en 1489

(4) Familia de Toledo. Hija de García Padilla, Contador de la Orden de Calatrava.

(5) Cabalero de Calatrava y Contador de Auñón. Muere en 1501

(6) Testa en 1508

(7)Muere en 1523

(8) Mayordomo del duque del Infantado. Su regidor en Guadalajara en 1546.

(9) Familia de criados del duque del Infantado (Cristóbal Sotomayor, Mayordomo de don Iñigo López de Mendoza en 1562)

(10) Mayordomo del duque del Infantado. Caballero de San Juan y Comendador de Almazán

(11) Señor de Albolleque y regidor de Guadalajara hasta 1632. Caballero de Calatrava en 1621. Nace en 1570.

(12) Hereda el regimiento perpetuo de Guadalajara en 1632, siendo menor de edad.

VEASE, PRINCIPALMENTE, A.H.N., ORDENES MILITARES, CALATRAVA, EXP. 1179

FAMILIA GARCIA DE GUADALAJARA (GUADALAJARA)
 
 


(1) "Cuatro del Común" (alcalde pechero por designación de las colaciones) en 1447. Quemados sus huesos en 1493. Calcetero y jubetero de profesión. Su hermano —o cuñado o padre—, Juan García de Guadalajara, fue secretario de Ruy López Dávalos y Caballero de la Banda. Segśn la Cr-nica de Juan II, ******************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************** Infantado.

(4) Criado del duque del Infantado

(5) Pariente lejano de los Mendoza y alcaide del duque del Infantado en Hita.

(6) Tercer Conde de Priego. El matrimonio se celebró en 1557


Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Santiago, exp. nº 1.617

FAMILIA GONZALEZ DE LA PLAZUELA (CUENCA)
 


(1) Vecino de Cuenca. Mercader. Testa en 1496. Parece que fue penitenciado por la Inqusición. Testa en 1496

(2) Mercader con agentes en Medina del Campo, Burgos, Segovia, Jerez y Guadalajara. Encarcelado por comunero. Funda una Capellan'a con 120 fanegas de trigo de renta anual. Testa en 1524

(3) Canónigo en San Tiuste (Alcalá de Henares). Grado de Bachiller en 1486.

(4) Alcaide del Castillo de Uclés

(5) Sobrina del duque del Infantado, don Diego de Mendoza

(6) Su padre aporta una dote de 4,000.000 de mrs.

(7) Tercer hijo del Conde de Aguilar y sobrino del duque del Infantado. Posee el señorío (compartido) sobre Clavijo (La Rioja).

(8) Emparentada con varias familias conversas (Beteta, Alvarez de Alcalá)

(9) Capit‡n. Muerto en ataque holandŽs a Gibraltar. Recusado en 1602 cuando intenta ser caballero de Santigo.

(10) Capitán de los Tercios de Italia. En 1602 se le hace merced de un hábito de Santiago por levantar una compañía a su costa, obtiene el hábito en 1628, tras 26 años de pleito. Familiar del Sto. Oficio.

(11) Contador y Abogado de Presos del Sto. Oficio de Cuenca.

(12) Bautizado en 1585. Regidor perpetuo de Cuenca, capitán, caballero de Calatrava en 1640 (tras 12 años de pleito)

(13) Alcaide de Martínmu-oz por el marquŽs de Villena, hacia 1441


Véase, principalmente, A.H.N., Ordenes Militares, Calatrava, exp. nº 1.106

FAMILIA YAÑEZ (CUENCA Y GUADALAJARA)
 

(1) Tintorero y Mercader, nacido en Brihuega. Quemado por la Inquisición en Guadalajara en 1508.

(2) Capiscol de la Catedral de Cuenca. Colaborador del Arzobispo Pedro González de Mendoza. Funda una Obra Pía para casar doncellas.

(3) Familia conversa

(4) Procurador por Guadalajara en la Cortes de 1523

(5) Familia procedente de Buhitrago

(6) Familia procedente de Medina del Campo

(7) Regidor perpetuo de Cuenca en 1440

(8) Procurador por Guadalajara en las Cortes de 1598-1601. Camarero Mayor del Conde de Saldaña (en 1554), Contador Mayor del duque del Infantado (en 1572)

(9) Regidor de Guadalajara hacia 1600. Camarero Mayor del duque del Infantado. No logra ser Caballero de Santiago en 1601 al descubrirse sus orígenes judíos.

(10) Regidor perpetuo de Cuenca en 1599

(11) Caballero de San Juan

(12) Regidor de Guadalajara y Procurador en las Cortes de 1632-33.

(13) El primero de la familia en ser empadronado como hidalgo, en 1541.