

GÉNERO: Cuento Naturalista-Animales.
CÓDIGO: 2.3
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: A "Morucho" le nació una yegua que según él, era
una "Catedral"; alta, pomposa, si hubiera tenido piensos y con esa cola y ese vientre que
parecen ser las características de las yeguas de todos los guardas. La mulilla
según "Morucho", era una estampa galana, "Preciosa lámina" la llamaba
él, de color alazán, patas finas, pelo recortado y grupa redonda. A los
tres meses contaba "Morucho" que le daban por aquella alhaja -doce mil reales y lo que
cuelga "pa" el alboroque-, ya de quinceña, había de valerle 10.000 pts.
para que aquella lámina saliese de su casa.
"Morucho" me la ponderaba, pero al acercarme a ella en la vega del río,
él, suavemente se interponía entre la alhaja y yo, pronunciaba palabras
ininteligibles y careaba a la bestia "pa" que se alejara.
- Es "pa" que "usté" la vea sus andares... ¡eh!, ¿Ha visto "usté"
andar de mula más "contoneao"?. Cuando yo le digo a "usté" que ni el
caballito de Santiago.
CLAVES-COMENTARIO: Cuento. DOMÍNGUEZ CABEZA, Francisca. La
preciosa lámina. La Glorieta, nº6, Diciembre 96. [Volver]

GÉNERO: Leyendas Maravillosas-Magia.
CÓDIGO: 1.2
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: A las fuentes se dirigen los que padecen de fiebres malignas para rezar ("Tersianas tengo, tersianas son/ aquí te las quedo San Epostolón") al tiempo que arrojan, vueltos de espaldas y por encima del hombro, un puñado de sal, en la creencia de que la enfermedad desaparecerá al contagiarse de ella el primero que que pase por allí.
CLAVES-COMENTARIO: LÓPEZ CANO, Eugenio. Pozos, fuentes y pilares:
Elementos de uso público. La Glorieta, suplemento. [Volver]

GÉNERO: Anécdotas
CÓDIGO: 6.2
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: Cada atardecer Mario el "Espino" caminaba solitario calle abajo. Por
entonces, todas las calles eran de tierra y en invierno, por sus cunetas profundas,
corría el agua, mientras los niños, construyendo pozas, intentaban
detenerla.
El apodo le llegó a Mario tras varias generaciones. Un antepasado
cayó de lleno en una chumbera y se pasó la vida quejando de espinos
ocultos, hendidos en lugares recónditos de su cuerpo. Desde entonces todos los
primogénitos varones fueron los "espinos".
Mario estaba etiquetado de deficiente mental, pero su único retraso se
debía a la privación cultural. Cuando Carmen se unió a sus
paseos por el campo, Mario el Espino empezó a cuidar su aspecto y a ponerse la
chaqueta de domingos de su padre. Acudían cada tarde a una alberca para
sentarse junto al petril del pozo hondo. Mario procuraba ser cauto porque en su
niñez pudo ahogarse y desde entonces temía el acercarse al agua.
La relación de Mario y Carmen era utópica y romántica y
por tanto podría devenir en tragedia. Sólo se besaron una vez, en aquel
huerto perfumado por el olor de los naranjos.
Al día siguiente Blas, empleado de Correos, ante los temores del pueblo
de que el Espino no respetaba a Carmen y ante sus propios prejuicios e intolerancia
prohibió a su hija pasear con Mario. Éste y Carmen volverían a
verse tres o cuatro veces más.
Cuando Carmen desafió a su padre hablando de ennoviarse con Mario,
Blas montó en cólera y la alejó de él. La envió un
amanecer oscuro a Madrid, con un hermano funcionario de la Cortes, y le pidió
que nunca volviera. Carmen, en la ciudad, echaba de menos las palabras dulces de Mario.
Mientras tanto, por las manos de Blas pasaban a diario las cartas que su hija y el
Espino se escribían, pero por esa fidelidad a la profesión que
existía entonces jamás violó la correspondencia.
Meses después la situación se tornó insostenible, Carmen
demandaba con amargura el regreso y Blas, desesperado, decidió pasar a la
acción. Esperó el día de la romería, cuando todo el
mundo se hallaba lejos del pueblo, y se fue a la huerta a esperar a Mario.
Blas estaba sentado inquieto. Mario no le vio hasta encontrarse a pocos metros,
agachó la cabeza y no dijo nada. Se sentó en el petril del pozo hondo.
Blas se levantó y se dirigió a él. Hizo un ademán de
hablar que se quedó en un gesto ahogado y empujó a Mario hacia
atrás.
El Espino, tras una primera zambullida, logró agarrarse unos segundos a
un
pequeño saliente de la pared del pozo. En ese momento el viento elevó
unos cardos secos por encima de la cabeza de Blas. Mario, extaordinariamente tranquilo,
antes de hundirse exclamó: ¡¡ese cardo será el testigo de mi muerte!!
Nadie dudó en el pueblo el suicidio de Mario el Espino.
Algunos años después Blas, que había empezado a apagar
la llama del pesar con el alcohol, buscó la redención contando la verdad
de su hija. Carmen se fue del pueblo para siempre.
Veintiseis años después del crimen, en una mañana de
verano, Blas apuraba su copa de coñac. Por delante de la taberna, con la puerta
abierta por el calor tormentoso, pasó un cardo en volandas guiado por el viento.
¡¡Ese cardo dijo Mario el Espino que sería testigo de su muerte!!, gritó
Blas con una amplia carcajada amarga. Blas no tardó en entregarse a la justicia.
Fue inútil, el delito había prescrito a los veinte años.
Aquel verano, en las tascas y en los corridos de los vecinos en las puertas de sus
casas, a la espera de algún aire fresco, Mario tuvo el protagonismo que se le
negó en vida. Todo el mundo hablaba de aquella desgracia, de su amor y de su
muerte.
CLAVES-COMENTARIO: NEGRETE CASTRO, Francisco José. La
desconocida historia de "Mario Espino". La Glorieta, nº 3, Mayo 96. [Volver]

GÉNERO: Leyenda Histórico-Amorosa.
CÓDIGO: 3.3
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: Cuenta la leyenda que en las tierras de Alburquerque había dos
familias rivales desde hacía años por cuestiones de dinero. [Volver]
Ocurrió entonces que una joven de una de las familias se
enamoró de un joven de la familia rival. Frente a la negativa de sus respectivos
padres a consentir su amor, anunciaron que se casarían sin sus permisos. Pocos
días después de esto, desapareció el muchacho y nada
más de él se supo. Todos en el pueblo sabían, aunque nadie se
atrevía a asegurarlo, que había sido el padre de la chica el que
había ordenado que lo asesinaran e hicieran desaparecer su cuerpo para impedir
el matrimonio. La novia se suicidó dos meses después y fue enterrada en
una iglesia en el pueblo. Algunos años más tarde apareció una
mancha sobre su tumba y muchos aseguraron que se trataba de la silueta del novio, pues
su espíritu había vuelto para liberar al de su novia.
Tiempo después la iglesia se derrumbó y empezó a
circular por el pueblo la historia de que había sido obra del novio para liberar a
su novia de la tumba y unirse a ella para estar juntos eternamente.

GÉNERO: Leyendas Maravillosas-Prodigios
CÓDIGO: 1.4
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: En el término de la Villa de Alburquerque, fundaron los padres
primeros de esta santa provincia el monasterio llamado de la Vocación de la
Madre de Dios, cerca de los años del señor de 1506.
Vive hoy por aquella tierra la memoria de grandes siervos de Dios que han vivido
y muerto en esa santa casa. En especial hay noticia de un misterioso y
singularísimo caso acaecido, el cual es el siguiente. Cerca de 1530, hubo en esta
Villa de Alburquerque una peste grandísima, de la cual se murió gran
parte de la gente del pueblo. Era en aquella sazón alcaide del alto y fuerte castillo
de dicha villa un honrado hidalgo llamado García de Arce, el cual visto el azote,
temiendo el peligro de su vida, se fue al Convento de la Madre de Dios. Venido a la casa
fue recibido de los frailes, y allí en casa hacía oración con los
frailes, que de continuo suplicaban a nuestro señor fuese servido aplacar la ira que
demostraba sobre aquel pueblo. Dicho García de Arce dijo que con mucha pena
dejaba el castillo solo, porque todos los suyos también se habían ido y
deseaba que algunos frailes se fuesen a él, en tanto que él estaba en el
monasterio, y luego manifestó su deseo al guardián.
Por lo cual por mandado del guardián fueron al dicho castillo, para en
tanto durase la peste, dos singularísimos religiosos, de cuya santidad y
merecimientos es justo haya perpétua memoria, aunque los nombres de ellos no
se alcanzan.
Los dos religiosos por la obediencia al castillo estaban solos en él, en
contínua oración, noche y día, suplicando a nuestro Señor
por remedio de aquella gran plaga. Y una noche estando uno de ellos en lo más
alto de la torre del homenaje en oración, cuando fue la hora de media noche, vio
una singular visión celestial y despertando luego a su compañero, le dijo
que viese lo que el señor le manifestaba. Y vieron entre ambos que de lo alto
caían muchas saetas de fuego sobre la dicha villa, y oían muchos
estallidos como de ballestas, como cuando sueltan sus saetas. Y vieron que muchos
ángeles estaban arrojando las dichas saetas. Se postraron llorando, haciendo
oración y suplicación que aplacase su ira contra aquel pueblo.
Bajó un ángel, y les dijo que su oración era oída delante
de Dios. Dieron los siervos de Dios gracias a Nuestro Señor y por la
mañana se fueron al convento y relataron al guardián y a García
de Arce lo que habían visto. El alcalde se volvió a la fortaleza y desde
aquella hora que el ángel lo prometió no se había herido de peste
nadie y así fue liberado el pueblo de aquel azote.
CLAVES-COMENTARIO: La Glorieta, revista cultural, nº5 , noviembre de 1996.
Donde se recogen algunos datos que aparecen en el libro:
MOLES, Juan de. Crónicas franciscanas de España: Memorial de la
provincia de San Gabriel. 1592. [Volver]

GÉNERO: Leyenda Histórica-Ingenio.
CÓDIGO: 3.4
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: Era uno de los personajes más intrépidos e
insólitos de la historia pasada. Se autodenominaba Francisqué,
vivía sólo, en Cuatro Calles, concretamente en casa de la
"Machafría". No era de Alburquerque pero se crió y murió
aquí.
Tenía una chiva negra adiestrada, a la que hacía subir a
una escalera, y un gato al que no conseguía domar. Una vez lo llevó a la
Alameda y se lo entregó un momento a Daniel, el Macareno, que entonces era un
crío, mientras el preparaba un trapecio. Cuando ya había suficiente gente
viendo el espectáculo, cogió el gato y lo subió al trapecio,
mientras decía en voz alta: "Atención, por primera vez, un gato en un
trape".
En cuanto lo soltó, el gato dió un salto y salió que
perdía el rabo, mientras Francisqué lo maldecía por estropearle la
función.
Era muy amigo de asustar a la gente y solía esconderse tras la
Puerta de la Villa, en lo que hoy es la puerta de Cabrera, con un farol de aceite sobre la
cabeza. También era muy aficionado a las apuestas. Cierta vez se apostó
con un valiente a ver quién se atrevía a entrar en el cementerio por la
noche, y dejar una señal en el mismo medio del camposanto, como muestra de
que, efectivamente había estado allí.
Su contrincante se adelantó corriendo y se metió en una
fosa que acababan de cavar y cuando Francisqué entró y pasó
por aquel mismo lugar, el otro se levantó y se abalanzó sobre
Francisqué. Éste, sorprendido, sacó una vieja pistola de su
bolsillo y disparó dos veces, pero afortunadamente no alcanzó a su
contrincante.
Hacía de todo para ganarse la vida, solía ayudar a los
ganaderos a trasladar el ganado de unas tierras a otras, pero él prefería su
faceta de artista, con la que sacaba un dinerillo.
Sólo una vez probó hacer dinero fácil y se le
ocurrió la mayor de las trastadas que de él se acuerdan. Junto a otra
persona, de la que nadie se acuerda, puso unos carteles en La Codosera anunciando una
función teatral llamada "La Vista la Chilendra". El recinto se abarrotó de
gente para contemplar aquella obra de nombre tan extraño.
En el escenario aparecía solamente una silla y un banco para dos
actores. Se descorrieron unas cortinas y, tras encenderse dos bombillas rojas, aparecieron
ambos asustados de ver tanta gente. Se miraron el uno al otro y fue Francisqué el
que se dirigió al público diciendo: "No vamos a engañarles, como
ustedes habrán visto, el título de la obra es "La Vista la Chilendra", visto
y no oído". Y salieron corriendo por detrás del teatro perseguidos por la
muchedumbre encolerizada.
Rodearon el pueblo y se dirigieron hacia Alburquerque por "Las lobas",
donde robaron un pollo que se comieron cerca del Puente de Guadarranque, justo al lado
de una encina que tenía una cruz grabada, en señal de una chica que fue
allí violada y asesinada por un ganadero a quién llamaban "Mamasopa".
Francisqué y su amigo regresaron a Alburquerque con unas
buenas pesetillas.
Francisqué participó como actor en el entierro de la
sardina, y aquí hay dos versiones, todos los años dicen unos, y una sola
vez ideado por él dicen otros, cogían una soltera y la metían en
una caja de madera similar a un féretro; tras realizar el itinerario con la caja a
cuestas, la enterraban con la mujer dentro durante unos segundos, los suficientes para
que sonara el estruendo del pataleo de la presunta muerta, y enseguida la desenterraban.
La especialidad de Francisqué era la acrobacia, en cualquier lugar
ejecutaba sus piruetas. Pero su número favorito, el más peligroso, era un
número en el que Francisqué cogía una soga y ataba de un
extremo en lo alto del Reloj de la Villa y el otro en una gran columna que existía
en la Plaza de España.
La gente se arremolinaba para ver como pasaba de un extremo a otro de
la soga diciendo: "Francisqué, de la campé a la colá" y pasaba
del reloj de la villa a la mencionada columna y, una vez en lo alto de esta, daba media
vuelta y gritaba "y de la colá a la campé", atravesando al otro extremo de
la soga y finalizando la función, con una amplia sonrisa, en lo alto del Reloj.
De este número ha quedado otra frase. Decía:
"Francisqué de la campé a la colá y de la colá al
cementé", augurando que nuestro personaje caería y acabaría en
el cementerio.
CLAVES-COMENTARIO: NEGRETE, Francisco José. Los rincones perdidos.
En: La glorieta, nº 13 (Agosto 1997) [Volver]

GÉNERO: Leyenda Histórica.
CÓDIGO: 3.4
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: El amo del Castillo era el señor Isidro Cabrera que era el alcalde en aquella época y vivía en la calle Zapateros. Tenía en el castillo 3 cañones que los ganaron a Tratamara y su amigo y vecino Antonio "Campanilla" le decía "que él era el dueño del Castillo y que engordara borregos porque todo era suyo y cuando los engordase que comprase más". Entraba por la puerta del Castillo, se subía a la Torre y decía "aquí no hay más amo que yo, esto lo he ganado a Trastamara", ahí no había más dueño que Isidro Cabrera. El Castillo por esa época estaba muy arruinado.
CLAVES-COMENTARIO: La Glorieta. Entrevista a Andrés Rivero Bernal. nº
1, Marzo 96. [Volver]

GÉNERO: Leyenda de Vírgenes.
CÓDIGO: 5.2
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: "Se cuenta también que una vez hubo una peste en el pueblo, en
Alburquerque, y claro, para que no fueran la gente de Villar del Rey, por ejemplo, de San
Vicente, de los pueblos de alrededor, al pueblo, sería un milagro porque las
campanas Carrión empezaron a sonar solas. Entonces los de los pueblos
cercanos se acercaron y vieron eso, que estaban las campanas tocando solas, y
averiguaron de que rezando a la Virgen, estuvieron rezando para que..., a ver si
desaparecería la peste. [Volver]
Entonces, al día siguiente había desaparecido, y... cogieron a la
Virgen, la llevaron al pueblo, y cuando iban llegando al pueblo empezó a llover
fuerte, se limpiaron todas las calles y..., fue un milagro tan grande que tuvieron a la
Virgen de Carrión, la tuvieron allí, para dar gracias y la llevaron luego ya
a su ermita el 8 de Septiembre que es cuando se celebra la fiesta, y hasta ahora pues se
sigue celebrando...".

GÉNERO: Leyenda Religiosa-Vírgenes.
CÓDIGO: 5.2
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: Cuenta la tradición popular que en un lugar cercano a este santuario, conocido como Cerro de los Castillejos, donde aún existen restos de una fortificación, tuvo lugar una batalla entre el general Carrión (o Francisco de?) y los árabes. Vencidos éstos, y según la leyenda por intercesión de la Virgen, fue erigido un santuario en su nombre, concediéndole al mismo tiempo el título de general, conservando desde entonces la imagen el bastón de mando y la faja, impuesta ésta en acto solemne por el laureado teniente general don Miguel Rodrigo el día 8 de septiembre de 1961.
CLAVES-COMENTARIO: El nombre de Carrión se asociaba a D. Alonso
Téllez de Meneses, porque su familia era poseedora de la Villa de
Carrión de los Condes de Palencia. En una biografía suya, al hablar de
este período de la historia, se habla de la ayuda que la Iglesia, en nombre de
Nuestra Señora la Virgen María, prestó a los oficiales en su lucha
contra los moros. [Volver]
BEJARANO Y CENTENO, Mariano. El pensamiento en un día de
rogativa.
MARTÍNEZ TERRÓN, Luis. Fantasía histórico-
literaria a una Virgen Campesina
(Origen de la devoción a Santa María de Carrión)".
Lino Duarte, en "Las devociones de mi pueblo", refuta inteligentemente dicha leyenda
manteniendo que "Carrión existe casi desde la fundación de
Alburquerque por los siglos XII o XIII. Por aquellos años no había
generales, y en el siglo XII ya estaba Badajoz unido a la corona de Castilla, y por tanto,
su territorio libre de moros" y "en el siglo XIII la faja no era prenda de uniforme ni
atributo de los generales".
Si existió allí, según cuenta más adelante,
una batalla en la que los portugueses fueron derrotados por las tropas de don Alonso
Sánchez, primer señor que fue de la Villa de Alburquerque. Hasta
aquí la leyenda y la historia se confunden.
Recopilación de datos hecha por: LÓPEZ CANO, Eugenio. En:
Revista Alminar, número 17. Página 24-25.

GÉNERO: Leyendas Históricas-Épicas
CÓDIGO: 3.2
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: Alburquerque
SINOPSIS: En 1429 los infantes rebeldes de Aragón D. Enrique y D. Pedro
ocasionaban grandes daños en sus correrías por Extremadura. El rey
envió a C. Álvaro de Luna para hacerles frente. Los infantes, al enterarse,
se trasladaron a Alburquerque ya que la cercanía a Portugal les podía
servir mejor de asilo. [Volver]
D. Álvaro de Luna, en evitación de la marcha de los infantes a
Portugal, escribió al rey lusitano para que guardase bien las fronteras y las
treguas acordadas con el rey de Castilla.
D. Álvaro llegó ante los muros de Alburquerque y mandó
un emisario diciendo a los infantes que estaba dispuesto al combate. Los infantes dijeron
que lucharían únicamente ellos contra el de Luna y el de Benavente,
pensando que no se atreverían a oponerse personalmente contra ellos, pero se
equivocaron, ya que tanto D. Álvaro como el de Benavente, respondieron
diciendo que esperaban que los infantes designaran hora y sitio.
Los infantes empezaron a poner pretextos y como tardaban en decidirse a la lucha
personal, D. Álvaro llegó hasta ofrecerse para luchar cuerpo a cuerpo en
la misma plaza de armas del Castillo alburquerqueño y que el que venciese,
quedase dueño de la fortaleza y los vencidos fuesen arrojados por los adarves,
muertos. Los infantes no aceptaron. En los Anales de Aragón dice Zurita que el
Infante D. Pedro acostumbraba a tirar a los buitres desde las buitreras del Castillo. Unos
soldados de D. Álvaro de Luna pensaron esconderse de noche en las buitreras y
matar a D. Pedro a tiros de ballesta. Pero al enterarse de lo que se pensaba hacer, dijo D.
Álvaro de Luna: "No permita Dios que mis hombres hagan una alevosía
semejante y perezca con ello el hijo de tan noble rey como fue Don Fernando de
Aragón". Así se hizo.
La caballerosidad de Don Álvaro de Luna evitó una
traición, aunque este hecho le impidiese tomar la fortaleza de Alburquerque.

GÉNERO: Leyendas de Vírgenes
CÓDIGO: 5.2
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: La Codosera
SINOPSIS: En 1945 tres jóvenes aseguraban que la Virgen se
les hacía visible en un paraje de castaños. La primera de las apariciones
acaeció el 27 de Mayo, vestida de negro, en la forma en que se representa bajo la
advocación de Nuestra Señora de los Dolores. En el lugar donde algunos
suponen que se apareció la Virgen se construyó una ermita
pequeña. [Volver]

GÉNERO: Leyendas Maravillosas
CÓDIGO: 1.1
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: La Codosera.
SINOPSIS: Cuentan los más ancianos del lugar, que entre El Marco y el
Santuario de La Virgen de Chandevila, había un viejo caserío, donde los
chavales se iban a jugar. Al ser un lugar fronterizo con Portugal, muchos contrabandistas
se escondían allí y por eso los padres no querían que los
niños jugaran allí. Por esto, le metían "miedo" a los niños
diciéndoles que a partir de las 12 de la noche salían siete cabezas de esa
casa, que eran siete fantasmas que se llevaban a los niños y ya no regresaban
más a sus casas. Así impedían que los contrabandistas hicieran
algo de los niños. Además, dichos contrabandistas, se ponían
sábanas por la cabeza para meter miedo a los niños. [Volver]

GÉNERO: Leyenda Religiosa.
CÓDIGO: 5.3
PROVINCIA-COMARCA: Badajoz-Los Baldíos de Alburquerque
LOCALIDAD: La Nava de Santiago
SINOPSIS: Fernanda Lencero, viuda de 85 años, le transmitieron la historia sus
padres:
"En el siglo XVI, cuando el pueblo era todo de tierra, las actividades que
existían era o bien labrador, o bien pastor de ganado. Un pastor, del cual no se ha
dicho desde el siglo pasado cómo se llamaba, iba todos los días con su
ganado por un camino vecinal (hoy carretera de la Roca), y en el mismo sitio (donde
está ubicada hoy el cementerio), se encontraba con una muñeca de
diminutas proporciones la cual, metía en su zurrón para llevársela
a sus hijas, aunque cuando llegaba la noche de ir a sacarla, la muñeca
desaparecía y al día siguiente se la volvía a encontrar en el mismo
sitio, volvía a cogerla, y ésta desaparecía al llegar la noche.
Así sucesivamente iban pasando los días, hasta que un día la
muñeca empezó a hablarle diciendo que era Santa Quiteria y
quería que en ese sitio se levantara una ermita para ella. Esto
extrañó mucho al pueblo, pero se quedaron atónitos al decirles
que estaría durante muchos años o siglos escondida y que la imagen que
iban a tener de ella iba a ser falsa hasta que se descubriera la verdadera. Con el paso de
los siglos, hace poco más de 6 años, la imagen se creía verdadera,
fue mandada a restaurar, y al quitarle muchas capas que tenía después de
muchas restauraciones, descubrieron que dentro de esta imagen se encontraba una
imagen de pequeñas dimensiones. Tras hacer un estudio detallado, concluyeron
diciendo que la imagen era seguramente del siglo XIII."
Otra versión es la de Isabel Martín Solís, de 54
años:
"Me contaron mis padres que hubo un hecho transcendente en este pueblo hace
muchos años, ya que se me han contado las personas mayores que hubo un pastor
que cada vez que pasaba por el mismo sitio en lo que es hoy el cementerio, se encontraba
una muñeca, la dejaba allí, y cuando volvía a verla tan bonita la
cogía para llevársela a casa, pero cuando llegaba por la noche al pueblo
al ir a sacarla del bolso que llevaba ésta desaparecía. Esto le pasó
durante mucho tiempo, hasta que el pueblo, que era algo que estaba fuera del alcance de
una respuesta ante esto, decidió poner una ermita con la imagen, la cual a
través de una visión del pastor le indicó su nombre para poder ser
reconocido. Igualmente le dijo que estaría durante mucho tiempo escondida y
que algún día sería encontrada para el disfrute del pueblo". Para
no ser repetitivo, añadió lo último escrito en la primera
narración.
CLAVES-COMENTARIO: Esta Patrona lo es también de otros lugares de la
geografía española: desde Ciudad Real, Toledo, Tarragona y hasta el sur
de Francia. En estos lugares hay datos concretos de la misma aparición de la
Mártir, los cuales están recogidos en las hojas parroquiales de, por
ejemplo, Don José Murillo, párroco que estuvo en este pueblo, y al ser
mandado a Tarragona, se encontró con la misma imagen nuestra y con una serie
de datos que ha prometido mandar al pueblo, para tener un conocimiento más
amplio sobre esta Mártir. [Volver]
SANTA QUITERIA: Patrona de La Nava de Santiago.
